Cuando empecé a decorar mi casa había algo que siempre me costaba especialmente, ¡qué poner en las paredes! Le daba muchas vueltas a la cabeza porque, como a todo el mundo me gustaban las cosas bonitas y originales, pero yo siempre buscaba algo más. Imagino e idealizo cada espacio y rincón de mi casa, necesito encontrar en ellos un sentido, un significado, algo que me aporte. Tienen el objeto de evocar en mí un recuerdo, un pensamiento, un sentimiento... Cada habitación, cada pared... Todo tiene que estar conectado conmigo, me tienen que inspirar y emocionar.
Ya va a hacer 10 años que en el cabecero de mi dormitorio decidí colocar un vinilo que invitaba, en un lugar con mucha frescura, a parar y descansar después de un largo día. Después lo completé con una frase anónima que encontré en Internet y que me encantó: "Más importante que encontrar el camino es tener en quién pensar mientras se busca".
Mirándola con la perspectiva de todos estos años, me parece increíble todo lo que esta pared me ha aportado, y cómo su significado ha ido cambiando y se ha ido adaptando a cada momento y suceso de mi vida.
Siempre me ha transmitido la calma que el lugar evoca, pero también me ha invitado a la reflexión sobre las vivencias que en un momento dado me obligaban a pensar en las verdaderas prioridades de mi vida "quién y no qué".
Está bien querer alcanzar objetivos y metas, más o menos ambiciosos, todos necesitamos un aliciente y una motivación en nuestra vida para sentirnos a gusto con nosotros mismos, pero de nada sirve si para llegar a ellos tienes que pagar un peaje demasiado caro, al final lo importante es disfrutar de ese camino en la mejor compañía, sea cual sea.
Muchas veces estamos tan absortos en nuestra rutina del día a día, que nos acostumbramos a que todo lo que nos rodea forme parte de nuestra vida, aunque no nos guste, lo aceptamos como algo completamente normal. No somos conscientes del coste que esto tiene a nivel emocional y de cómo nos afecta a nosotros mismos y a las personas que realmente queremos.
Así que te animo a que te preguntes todo eso que sabes que en tu interior necesitas resolver: ¿Necesitas tanto? ¿Estas rodeado de gente que te hace sentir bien? ¿Haces lo que quieres hacer? ¿Vives como quieres vivir?... Se valiente, haz ese parón, busca la respuesta, toma decisiones y vive tu vida 10.
Es increíble lo que puede llegar a aportar una pared decorada con sentido y emoción. Ciertamente nunca lo pensé cuando la diseñé, pero lo que tengo claro es que todos tenemos un yo interior, una intuición, que nos hace tomar decisiones con todo el sentido para estar en armonía con nosotros mismos. ¿Has tenido una experiencia parecida?, ¿Cómo te gusta decorar tu casa?... Comparte con nosotros tus caracoladas, y sobre todo quiérete mucho ¡MUAAA!

Bonito reflexión.
Vivir, sentir , disfrutar del momento.
Felicidades por SER
Ana Martinez
Ana, muchas gracias por tu precioso comentario. ¡Qué importante es tener consciencia de nosotros mismos y lo que nos rodea para SER!.
Enhorabuena por el blog, creo que es un gran proyecto en el que he encontrado varias reflexiones que me han hecho replantearme muchas cosas.
Estoy segura de que Voltarisa va a ayudarnos a devolver a nuestro entorno esa magia perdida y que tanto necesitamos para continuar con nuestro día a día.
Muchas gracias Mónica, no sabes cuanto me alegro de que el blog cumpla el objetivo para el que ha sido creado. Esto me alienta a seguir generando más reflexiones que den aire fresco a nuestras vidas. ¡MUAAA!
Que profundo Noe!
Hemos llegado al “absurdo” de no tener ese tiempo tan necesario para pensar en nuestra vida…
Muuuuaaaakkkk
Estamos tan metidos en la rueda del hamster que no nos paramos ni 10 minutos al día a pensar si hoy hemos dado un paso más para conseguir vivir mejor y más felices. Por eso creo que no hay que perder de vista nuestra intuición, para que mañana ya no sea demasiado tarde.
Muchas gracias por tu comentario Nuria. ¡Cuídate mucho!